Si la muerte viene a buscarme tiene permiso para llevarme.
CAPITULO 1
EL COMIENZO
EL COMIENZO
El amor.. a veces no es tan bonito como lo describen en los cuentos, almenos no en mi caso.. Mi nombre es Erik y la historia que os voy a relatar no tiene un final feliz, gira entorno a una chica muy especial para mi.
Todo comenzó un dia de clases como otro cualquiera, a una hora cualquiera y con un entorno cualquiera. Ese dia era lluvioso, llegaba una chica nueva a mi clase, tocó el timbre y todos entramos en el aula, tomamos nuestros asientos y allí estaba ella, a mi lado, nunca habia visto una chica así, a su lado parecia que fuera hacia el mejor dia del año, no sabia si hablar con ella o no, intenté no observarla demasiado por miedo a que me viese, pero era imposible no mirarla, mas de una vez nuestras miradas se cruzaron, y, tembloroso y sonrojado agachaba la cabeza, no me atrevia a decir nada, deseaba que llegase el descanso para así poder ver a Daniel al que le contaria todo.
Salí a fuera a tomar el desayuno y allí estaba Daniel como cualquier otro dia..
- Daniel no te lo vas a creer, ha llegado a mi clase la chica nueva!- le dije emocionado
- ¿Y qué opinas?- preguntó interesado.
- Es indescriptible, quisiera conocerla, pero creo que ella es demasiado para mi, no sé si atreverme...
- Puedes contactar con ella a través de internet
- Cuando llegue a casa lo haré - le dije mientras me despedia para volver a clases.
Al volver a clase ahi estaba ella, sentada en su pupitre junto al mio, ella parecia caida del cielo, el pelo castaño claro como el dulce nectar de las abejas, los ojos grandes y azules como el gran cielo que nos rodea y la piel blanca y pura como la nieve que cae del cielo. Yo estaba deseando llegar a mi casa para poder hablar con ella, ya que directamente no era capaz, el tiempo pasó muy rapido mientras la observaba atendiendo al profesor, se veia tan fragil y calida...
Sonó el timbre y todos se fueron a sus casas, cuando llegué a la mia me encerré en mi cuarto intentando contactar con ella hasta que lo conseguí, pero ahora no sabia que decirle, asi que simplemente le saludé esperando su respuesta.
